Grandes Viajeros

Francesca Munjin: “Viajar no es suerte, es una decisión”

martes, 08 marzo 2016 1054 Views 2 Comments

Francesca Munjin (‘Checa’ para los amigos), tiene 31 años y ha viajado toda su vida. Es una periodista chilena que escribe en Faro Travel sobre sus viajes, y trabaja en lo que salga para poder seguir viajando. Me junté con ella en la terraza de Ruta-B, nos sentamos en unos puffs y compartimos un lindo atardecer santiaguino. Charlamos sobre sus viajes, sobre su vida y me compartió sus sueños que tiene para el futuro.

La historia de esta incansable trotamundos comienza fuerte: “La primera vez que hice un viaje importante fue cuando salí de la universidad y me fui a Miami, fue el primer viaje largo que hice sola. Tenía 23 años y me quedé cuatro meses, después de ese viaje quería seguir viajando”.

 

Maldivas

Maldivas, @Francesca Munjin

 

Viajar ha afectado mucho a la vida de la Checa. De hecho, hasta afectó a su relación con el que hoy es marido, Felipe. “Cuando comenzamos a salir, quería que fuéramos de viaje juntos. Desde el principio he dejado muy claro que soy una alma viajera y desde entones hemos viajado mucho juntos”. Una fórmula que parece haber funcionado porque tras seis años de relación y viviendo juntos se casaron y planearon el viaje más largo que han hecho en sus vidas.

Se fueron por tres meses a Australia, a trabajar y juntar dinero para el resto de viaje. Después estuvieron seis meses en sudeste asiático dando vueltas por diferentes países para descubrir todos los aromas y sabores de la región. De a poco empezaron a volver a Chile, aunque eso sí, pasando antes por Egipto, por Jordania y por Europa.

“Planeamos el viaje juntos. En un comienzo pensamos ir a Australia y volver, pero de regalo de matrimonio nos dieron el pasaje ‘Around The World’ de One World. Con eso se pueden elegir 16 paradas, así que elegimos los vuelos más largos e importantes y los trayectos cortos los hicimos por carretera. En el sudeste asiático era muy rico ir por tierra y ver la vida diaria de los campesinos”, explica la Checa sobre el gran viaje de su vida.

 

Poniendo todo a prueba

Un viaje tan largo pone a prueba cualquier relación pero Checa y Felipe estaban listos para asumir el riesgo, incluso de volver separados. “Viajar en pareja es muy intenso”, dice antes de hacer una pausa. “Ya llevábamos seis años viviendo juntos antes de hacer el viaje pero nunca antes habíamos estado 24 horas del día juntos por 365 días. Es súper intenso y lo sabíamos, teníamos un poco de miedo antes del viaje pero pensamos que si es que nos damos cuenta que no somos el uno para el otro por lo menos lo hicimos y nos dimos cuenta. Pero resultó que somos el mejor partner para viajar y compartir la vida”, añade con una mezcla de risa y alivio.

Obviamente no todo fueron siempre rosas y perfección, pero todos los inconvenientes se resolvieron en el camino y la viajera asegura que para que uno no se vuelva loco viajando con su pareja “hay que ser flexible y no hacer problemas de todo”.

Algo cambió en ellos (y entre ellos) durante el viaje.

 

Ubud, ©Francesca Munjin

Ubud, ©Francesca Munjin

 

“Ahora nos necesitamos mucho más. Yo sobre todo, antes era muy independiente, pero durante el viaje ya me acostumbré a verlo las 24 horas todos los días. Ahora me pasa que quiero compartir más cosas con él, por ejemplo si estoy con una amiga y me pasa algo divertido, quiero compartirlo con él. Antes no era así”, explica y esboza una sonrisa que la hace parecer como una adolescente enamorada.

Cuando le pregunto sobre cómo le cambió el viaje, la Checa me mira en silencio por un rato y responde eligiendo las palabras cuidadosamente: “Yo creo que viajar no me ha cambiado, me ha potenciado. Siempre he sido muy hippie, relajada y poco consumista. Siempre he tenido esta visión de la vida que tengo pero ahora es potenciado a mil, es mucho más clara. Prefiero mil veces tener menos pero vivir más”. Aplausos.

 

El apoyo de los que importan 

Su familia la ha apoyado desde siempre a viajar y a cumplir con sus sueños, aunque la han extrañado, pero cada decisión tiene sus pros y contras.

“La contra de viajar es que he faltado a cosas importantes en las vidas de mis seres queridos: no estuve para el nacimiento de mi primera sobrina ni tampoco cuando alguien me ha llamado necesitando un abrazo. Son estos momentos cuando he querido teletransportarme para poder compartir los momentos malos y buenos con ellos”, dice y explica que, como les ocurre a todos los que viajan mucho, los cercanos se han quedado pero su círculo íntimo se ha achicado. Y quizás no todos entienden sus decisiones de la vida.

“Tengo muchos conocidos que han me han dicho que tengo mucha suerte porque puedo viajar. Yo no lo veo como suerte, es una decisión. Yo no tengo un auto, no tengo muchas cosas y ya no pretendo a comprarme nada pero pretendo viajar por todo el mundo”, asegura con decisión y seguridad.

 

Agra - Taj Mahal ©Francesca Munjin

Agra – Taj Mahal ©Francesca Munjin

 

“Hay que tener claro que los pasajes son muy caros pero nada es imposible, si uno decide que quiere viajar, junta el dinero. Cada peso que puedo, lo ahorro: sí se puede”, afirma y explica cómo financiaron su aventura: “Para que poder lograr este viaje tan largo vendimos todo que teníamos: los autos, los muebles, los electrodomésticos y hasta ropa. Ahora, después del viaje, no tenemos muchas cosas pero tenemos muchas historias y muchos recuerdos, que valen mil veces más que cualquier cosa material”.

El futuro no lo tiene muy claro pero sabe que en marzo va a cumplir con uno de sus sueños: conocer Torres de Paine con Felipe. Pero, y ¿después?

“Nos gustaría ir a vivir a la playa, porque en Chile solamente he vivido en Santiago y me gustaría conocer la vida cotidiana fuera de la Región Metropolitana. Laboralmente podríamos hacer lo que salga o, si no sale nada, vender lasaña”.

Cuando le pregunto por qué lasaña se pone a reír y dice “porque me queda muy buena”, reafirmando que su confianza en la vida es interminable.

 

Hobbiton, ©Francesca Munjin

Hobbiton, ©Francesca Munjin

 

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Francesca en pocas palabras:

  • Lugar favorito: el lugar donde estoy
  • Mejor recuerdo: ponerme la mochila, para empezar la aventura
  • Lo que siempre traigo de los viajes: cámara de fotos
  • Algún objeto de viaje con el que no puedes viajar: bueno no es objeto pero una persona negativa
  • Algún objeto favorito de viaje: no tengo apego a las cosas
  • Peor experiencia: no tengo
  • Define Viajar: vivir
  • Nuevos sueños: Conocer los 150 países que me faltan
  • Mejor plato de comida: la comida casera hecha con amor
  • Noche perfecta: dentro de un saco mirando las estrellas

Sonja Haavisto

Periodista que dedicó su carrera a las redes sociales y a Internet. Fanática de los gifs y los memes. A la hora de dormir se queda viendo Twitter y Pinterest hasta demasiado tarde, y siempre tiene un libro que terminar.

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2 Comments

  1. Cronica Roja says:

    Con todo cariño, tengan cuidado con la Dromomanía. Existe una industria enorme incluso países enteros que dependen de que la gente se mantenga viajando y gastando, aunque sea en viajes de bajo presupuesto. La compulsión por viajar tiene las características de toda droga, funciona como un evasor de la realidad y comienza en pequeñas dosis, pero cada vez el enfermo necesita cada vez más y más. Incluso los drogadictos extremos de este mal terminan vendiendo todo lo que tienen para satisfacer su adicción, abandonan sus trabajos y dejan a sus familias atrás para seguir drogándose. Cuando se acaba el dinero están dispuestos a trabajar en cualquier cosa con tal de seguir así. Viajar de vez en cuando al igual que el alcohol puede resultar agradable pero cuando se convierte en una compulsión pierde todo sentido. Al viajar, efectivamente evades la realidad y obtienes un placer pasajero, a cambio de dejar tu dinero en poder de la industria aeronáutica y en el país de turno, pero al final vuelves con bonitos recuerdos pero sin nada tangible, en la práctica dejas todo tu dinero a cambio de nada. Bueno, casi nada, quedan los recuerdos y la posibilidad de darte estatus con tus amistades al contar lo mucho que has viajado. Luego la efímera sensación de placer se desvanece y necesitas volver a hacerlo una y otra vez. Repito, tengan cuidado, es una industria poderosa, que utiliza todos los medios de información, prensa, tv, internet, etc, para convencer a los jóvenes que viajar es prácticamente indispensable. Saludos

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